
Si estás pensando en plantar un árbol o hacer un seto, no esperes a la primavera. En un clima como el nuestro, de inviernos suaves y veranos muy secos, el otoño es la mejor época para plantar la mayoría de árboles y arbustos. Te contamos por qué, qué plantas conviene dejar para más adelante y cómo hacerlo bien.
Por qué en otoño
Lo que se planta ahora tiene todo el invierno para echar raíces antes del primer verano.
- La tierra todavía está templada del verano, y eso anima a las raíces a crecer.
- Los días son más cortos y frescos, así que la planta pierde menos agua por las hojas.
- Llegan las lluvias, que empapan la tierra y ayudan a formar un buen sistema de raíces.
Cuando llegue el calor, la planta tendrá más raíz para buscar agua. Por eso los árboles y arbustos plantados en otoño suelen crecer mucho más a partir del primer año que los plantados en primavera. Para un jardín de La Costera, que tiene que aguantar julio y agosto, es una gran ventaja.
Qué plantar ahora y qué dejar para más adelante
Ahora, en noviembre: árboles y arbustos rústicos. Por ejemplo, el olivo, y para setos, el pitósporo, el lentisco o la adelfa, que plantada en fila forma setos muy densos. Ojo con la adelfa: todas sus partes son tóxicas, así que piénsalo si hay niños pequeños o animales en casa. En los setos de hoja perenne, el otoño y la primavera son las dos buenas épocas.
Mejor en primavera: las plantas sensibles a las heladas. Una planta recién plantada lleva peor el frío que una ya asentada. Es el caso de los cítricos, como el limonero y el naranjo: la Universidad de California aconseja plantarlos cuando ha pasado el peligro de heladas, en general de finales de marzo a abril, y avisa de que los plantados a finales de otoño o en invierno corren más riesgo de helarse. En La Costera, nosotros los plantamos a finales de febrero, cuando ya han pasado los fríos más fuertes. Si en tu parcela suele helar tarde, espera unas semanas más. Según nuestras fichas, también conviene esperar a final de invierno o principio de primavera con la higuera y el ciprés, y plantar el durillo cuando haya pasado el riesgo de heladas.
En invierno, a raíz desnuda: los árboles y arbustos que se venden sin tierra en las raíces. Solo se encuentran mientras la planta está en reposo, en otoño e invierno. En el calendario los tienes en diciembre y enero. La RHS aconseja plantarlos en cuanto los tengas y dejarlos antes unos 30 minutos con las raíces en remojo.
El hoyo: ancho, no hondo
Aquí es fácil equivocarse.
- Riega bien la planta en su maceta antes de sacarla.
- Haz un hoyo ancho, idealmente tres veces el diámetro del cepellón, pero no más hondo que las raíces.
- Si las paredes del hoyo están muy duras, pínchalas con una horca para que las raíces puedan entrar.
- Ponlo a la altura justa: el punto donde el tronco se abre en raíces debe quedar a ras de suelo. Plantar demasiado hondo es una causa frecuente de que un árbol se muera. En los cítricos injertados, como el naranjo, la Universidad de California insiste en que el injerto quede por encima del nivel del suelo.
- Rellena el hoyo con cuidado, metiendo la tierra entre las raíces para que no queden bolsas de aire. Aprieta con suavidad, sin apelmazar, y riega.
No plantes nunca con la tierra encharcada, con agua en el fondo del hoyo, ni helada.
Cómo plantar un seto
- Quita antes todas las hierbas de la zona.
- Abre una zanja de 60 a 90 cm de ancho y del hondo de una pala.
- Separa las plantas según la especie. La RHS da como orientación general entre 30 y 60 cm, pero cada especie tiene su medida. Para un seto cerrado de pitósporo, nosotros ponemos de 2 a 3 plantas por metro. Si el seto marca un límite, hazlo un poco hacia dentro de la linde.
- Planta a la misma altura a la que estaban en la maceta, rellena, aprieta y riega bien.
Tutor, acolchado y riego
El tutor. Los árboles pequeños no lo necesitan. Los grandes o con la copa pesada, sí. Clávalo al plantar, antes de rellenar el hoyo, y revisa las ataduras en primavera y en otoño para que no estrangulen el tronco. Al cabo de dos temporadas de crecimiento ya suele poder quitarse.
El acolchado. Una capa de corteza o compost alrededor guarda la humedad y frena las hierbas. Deja unos 10 cm libres alrededor del tronco. Durante los tres primeros años, mantén sin hierba un círculo de al menos 1,2 m de diámetro.
El riego. Si las lluvias se retrasan, tendrás que regar tú hasta que lleguen. La tierra puede estar seca alrededor de las raíces aunque por encima parezca húmeda, así que antes de regar cava un poco junto al cepellón para comprobarlo. Regar de más también es malo: pudre las raíces y la planta se ve como si le faltara agua. Los setos recién plantados necesitan riego regular los dos primeros años.
Los errores más habituales
- Plantar demasiado hondo.
- Olvidarse del riego en el primer verano.
- Plantar en primavera tardía algo que podía haberse plantado en otoño.
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Las plantas de este artículo
Fuentes
- Royal Horticultural Society: cómo plantar árboles y arbustos
- Royal Horticultural Society: cómo cultivar setos
- University of California, Master Gardeners de Placer County: el otoño, la mejor época para plantar
- University of California, Master Gardeners de Placer County: qué no plantar en otoño
- Universidad de California (UC ANR): cultivo de cítricos para el hogar
- Diputación de Cádiz, Guía Virtual de Especies Vegetales: Pittosporum tobira
- Diputación de Cádiz, Guía Virtual de Especies Vegetales: Nerium oleander
- Universitat de València, proyecto FILMED: Nerium oleander



