
Níspero
Eriobotrya japonica
También llamada: Nisprer, Níspero japonés
Florece en otoño, cuaja la fruta en invierno y se cosecha en primavera. Pide sol, inviernos suaves y una poda en verano, no en invierno.
- Tipo
- Frutal
- Dónde
- Exterior
- Luz
- Sol
- Riego
- Riego moderado
- Frío
- Prefiere inviernos templados: florece en otoño y cuaja la fruta en pleno invierno
Dónde ponerlo
En un sitio soleado y donde los inviernos sean suaves, porque florece en otoño y la fruta crece durante los meses fríos. Las heladas durante la floración y el cuajado pueden estropear la cosecha.
Riego
Necesita agua sobre todo en la floración y mientras la fruta crece: si le falta entonces, la cosecha se resiente. Después de la cosecha, en junio y julio, el níspero aguanta bien que reduzcas mucho el riego: así frenas el crecimiento de ramas y adelantas la floración siguiente, y ahorras agua en lo peor del verano.
Poda
Se poda en verano, no en invierno como otros frutales: justo después de la cosecha, en junio, o tras el parón del verano, en septiembre. Busca un árbol manejable y con luz en el interior, y quita ramas viejas para que salgan otras jóvenes.
Además, florece mucho todos los años. Si quieres nísperos más grandes, aclara la fruta: en enero, cuando ya ha cuajado la fruta, deja cuatro o cinco frutos por racimo y quita el resto, quedándote con los más gordos.
Cosecha
Se recoge entre abril y mediados de junio, según el color de la fruta. Córtala con su rabito y guárdala en un sitio ventilado, seco y a la sombra, porque al sol la piel se estropea.
En nuestro clima
En Callosa d’En Sarrià (Alicante) el níspero es el cultivo principal gracias a un microclima templado todo el año. En casa, plántalo en el rincón más soleado y resguardado del frío que tengas.
Problemas frecuentes
Moteado o roña
Fusicladium eriobotryae
Cómo reconocerlo
Manchas redondas verdes o parduzcas en las dos caras de las hojas y en los frutos. Con el tiempo crecen y se vuelven de color oliva, con aspecto aterciopelado.
Qué hacer
Es una de las enfermedades más importantes del níspero. Ataca sobre todo justo después de las primeras lluvias de otoño, cuando la fruta empieza a formarse, y pasa el invierno en las hojas caídas al suelo: recógelas. Si se repite cada año, pregúntanos por un tratamiento autorizado.
Mancha púrpura o mancha morada
Cómo reconocerlo
La piel del fruto se oscurece en manchas de color morado cuando está acabando de madurar. No es una plaga, sino un problema de la propia fruta.
Qué hacer
Aparece cuando el fruto sufre desequilibrios mientras crece: noches frías al final de la maduración, un aclareo excesivo o el sol directo sobre la fruta. No te pases con el aclareo: dejar algo más de fruta ayuda a reducirla.