
Jazmín
Jasminum officinale
También llamada: Gesmiler, Gessamí, Jazmín común, Jazmín blanco
Trepadora de flores blancas muy perfumadas, de finales de primavera a finales de otoño. Va bien en pérgolas, celosías y muros.
- Tipo
- Trepadora
- Dónde
- Exterior
- Luz
- Sol · Semisombra
- Riego
- Riego moderado
- Frío
- Aguanta el frío, pero agradece un rincón resguardado
Dónde ponerlo
Al sol o en semisombra, en un sitio cálido y resguardado. Se adapta a muchos suelos, también a los calizos, aunque lo ideal es una tierra fértil, fresca y con buen drenaje. Es una trepadora vigorosa: dale un soporte firme, como un muro, una pérgola o una celosía. También puede vivir en una maceta grande con un tutor.
Riego
El primer año, riega con regularidad hasta que arraigue. Después, riego regular pero no abundante: más o menos una vez por semana o cada dos semanas, según esté en tierra o en maceta. En maceta necesita riego regular durante toda la época de crecimiento.
Poda
Justo después de la floración, recorta los tallos que han florecido hasta un brote lateral fuerte más abajo, y aclara los tallos débiles, dañados o enredados. En invierno, limpia la madera seca, rota o enferma y los chupones de la base. Si se ha comido su espacio, puedes rebajarlo a unos 60 cm del suelo, pero tardará dos o tres años en volver a florecer. Antes de podar, comprueba que no haya nidos.
Abonado
Plantado en tierra no necesita abono: basta con una capa de compost bien hecho en otoño sobre la zona de las raíces, dejando unos centímetros libres alrededor de los tallos. En maceta, un abono líquido rico en potasio le ayuda a florecer.
En nuestro clima
El frío combinado con la humedad del invierno es lo que más puede dañarlo, así que elige un rincón resguardado, por ejemplo junto a un muro. Si quieres cubrir una pérgola o una celosía con jazmín, podemos diseñarla y encargarnos de su poda.
Problemas frecuentes

Polilla del jazmín
Palpita vitrealis (= Palpita unionalis)
Cómo reconocerlo
Orugas de esta polilla, que unen con hilos de seda las hojas tiernas y se las comen. Puede tener hasta cuatro generaciones al año, de primavera a otoño.
Qué hacer
Si se repite cada año, el momento de actuar es la primera generación, en primavera: pregúntanos por un tratamiento autorizado.