
Gardenia
Gardenia jasminoides
También llamada: Gardènia (valenciano)
Arbusto de hojas brillantes y flores blancas muy perfumadas. Necesita suelo ácido, semisombra y riego regular; en tierra caliza amarillea.
- Tipo
- Arbusto
- Dónde
- Exterior
- Luz
- Semisombra
- Riego
- Riego moderado
- Frío
- Resguárdala del frío intenso y del viento
Dónde ponerlo
En semisombra, mejor con sol por la mañana y sombra por la tarde. Necesita un suelo ácido, húmedo pero que drene bien: antes de plantar, mezcla la tierra con compost u otra materia orgánica. Tiene raíces superficiales y no le gusta que se las toquen, así que no la plantes junto a las raíces de un árbol. Cerca de un pavimento de hormigón o de los cimientos de la casa, la tierra puede ser demasiado caliza para ella.
Riego
En verano, si no llueve, riega una vez a la semana. Lo mejor es el riego por goteo, que no moja las hojas ni las flores. Una capa de acolchado de corteza o compost alrededor del pie ayuda a mantener la humedad.
Poda
Pódala cuando termine la floración de verano: quita las ramas que se desmadran y las flores pasadas.
Abonado
Poco y en primavera, con un abono acidificante para plantas de suelo ácido, y otra vez unas seis semanas después. No la abones en otoño: saca brotes tiernos que el frío puede dañar.
En nuestro clima
Lo que más le cuesta a la gardenia es la tierra caliza: si es la de tu jardín, lo notarás en las hojas amarillas, y conviene corregir el suelo antes de plantarla o tenerla en maceta con un sustrato ácido. En verano, el calor fuerte y el aire seco pueden hacer que se le caigan los capullos. Si estás pensando en un rincón con gardenias, te ayudamos con el diseño y el riego.
Problemas frecuentes
Clorosis férrica
Cómo reconocerlo
Las hojas nuevas se ponen amarillas, pero los nervios siguen verdes.
Qué hacer
La gardenia necesita un suelo ácido. Cuando la tierra es caliza, no puede aprovechar el hierro aunque lo haya. Mantén la cal lejos de la planta, también la que puede soltar el mortero de un muro o un pavimento cercano. Lo mejor a la larga es corregir el suelo; si no es posible, usa un corrector de carencia de hierro y un abono para plantas de suelo ácido. Pregúntanos si tienes dudas.
Mosca blanca y negrilla
Cómo reconocerlo
Pequeños insectos blancos en el envés de las hojas. La planta crece menos, las hojas amarillean y pueden caer, y se cubren de una melaza pegajosa sobre la que crece la negrilla, un moho negro.
Qué hacer
Es uno de los problemas más habituales de la gardenia, y ataca sobre todo a plantas estresadas. La negrilla no infecta la hoja: desaparece si controlas el insecto. Si la plaga es fuerte, pregúntanos por un tratamiento autorizado.
Caída de capullos
Cómo reconocerlo
Los capullos se caen justo antes de abrirse.
Qué hacer
No es una enfermedad, sino una señal de estrés. Revisa el riego (tanto el exceso como la falta de agua), el drenaje y la luz, y mira si hay plagas. El calor fuerte y el aire seco también lo provocan.