
Crisantemo
Chrysanthemum × morifolium
La flor de Todos los Santos. Florece en otoño y es perenne: después de la fiesta puedes plantarlo y volverá a florecer al año siguiente.
- Tipo
- Flor de temporada
- Dónde
- Interior y exterior
- Luz
- Sol · Semisombra
- Riego
- Riego moderado
- Frío
- Aguanta el frío, pero mejor protegerlo de las heladas
Dónde ponerlo
Le gusta el sol, en un sitio cálido y resguardado, con un suelo fértil que drene bien. Si lo vas a tener en maceta todo el año, que sea de al menos 30 cm de ancho.
Riego
No dejes que la tierra se seque del todo, pero tampoco la encharques: las raíces sufren con el exceso de agua. En maceta se seca antes, así que revísala a menudo.
Poda
Cuando termine de florecer, a finales de otoño, corta toda la planta a poca altura del suelo. En primavera brotará de nuevo. A principios del verano, cuando los brotes tengan unos 20 cm, despúntalos para que la planta se ramifique, y sigue despuntando los brotes laterales hasta mediados del verano. Así tendrás más flores en otoño.
Abonado
En el jardín, una capa de compost o estiércol maduro alrededor de la planta suele ser suficiente. En maceta, un abono líquido siguiendo las indicaciones del envase, y cuando empiece a florecer, uno rico en potasio.
Precaución
El crisantemo es tóxico para perros y gatos si lo mordisquean. Colócalo donde no lleguen.
En nuestro clima
Donde el invierno es suave puede quedarse plantado en el jardín de un año para otro: cubre la base con un acolchado y protégelo del exceso de lluvia invernal. Aunque se considera resistente, conviene protegerlo de las heladas.
Problemas frecuentes
Pulgón
Cómo reconocerlo
Colonias de pequeños insectos en los brotes tiernos. Las hojas se rizan o deforman, la planta crece menos y aparece una melaza pegajosa sobre la que crece un hongo negro (negrilla).
Qué hacer
Revisa la planta a menudo. Si hay pocas colonias, puedes aplastarlas con los dedos. Respeta a las mariquitas y otros enemigos naturales del pulgón. Si la plaga es fuerte, pregúntanos.
Oídio
Cómo reconocerlo
Manchas de polvo blanco sobre hojas y flores, que se van extendiendo. Las partes afectadas pueden quedarse pequeñas o deformarse.
Qué hacer
Aparece más en plantas que pasan sed de forma intermitente y en sitios sin ventilación. Riega con regularidad, sin mojar las hojas, no te pases con el abono y deja espacio para que corra el aire. Corta pronto las partes afectadas.