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Blog del vivero

Poda de olivos y cítricos: cuándo sí y cuándo no

Lámina botánica antigua de una rama de naranjo con dos naranjas, flores blancas de azahar y una naranja cortada por la mitad
Ilustración: Pierre Antoine Poiteau, Histoire naturelle des orangers (1818 a 1822), Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Si tienes un olivo, un naranjo o un limonero en el jardín o en el huerto, es fácil podarlo de más. Las guías técnicas insisten en lo contrario: un olivo adulto bien formado necesita una poda ligera, y en los cítricos muchas veces basta con quitar lo seco y poco más. Aquí tienes cuándo hacerlo, qué cortar y qué conviene evitar.

La regla de oro: después del frío

En los cítricos, la poda provoca brotes nuevos y tiernos que sufren mucho con una helada. En el olivo, donde se temen heladas fuertes, los técnicos aconsejan retrasar la poda todo lo posible. Así que, en los dos casos, el criterio es el mismo: si tu parcela es de las que hielan, no podes mientras quede riesgo de helada.

¿Hasta cuándo hay ese riesgo aquí? Según los registros de AEMET de su estación en Xàtiva desde 1990 (recopilados por la web x-y.es), ha helado de noviembre a marzo: la mínima más baja de febrero es de -5,6 °C y la de marzo, de -3,4 °C. En abril no consta ninguna helada, con una mínima de 0,6 °C. Son datos de una sola estación: en una parcela más alta o más expuesta puede helar más.

El olivo: al final del invierno

Cuándo. Las fuentes no dan una única fecha, pero sí un criterio común:

  • La guía de poda de la Conselleria de Agricultura (1999) dice que se pode cuando la actividad del olivo es mínima, de diciembre a abril, cuanto antes tras la cosecha y evitando podar cuando la savia ya está en movimiento, porque las heridas cicatrizan peor. En las zonas donde se temen heladas fuertes, aconseja retrasar la poda.
  • Un artículo técnico de la revista del Ministerio de Agricultura (1995) pide podar siempre con la savia parada, que suele ser de noviembre a febrero, y también retrasarla todo lo posible donde se temen heladas fuertes.
  • Para olivos de jardín, una hoja divulgadora del Ministerio (1991) propone una poda anual entre marzo y abril, y la Royal Horticultural Society aconseja podarlos a principios de primavera.

Traducido a tu jardín: si tu parcela hiela, retrasa la poda hasta que haya pasado el riesgo de heladas, que en Xàtiva llega hasta marzo, pero sin esperar a que la savia esté ya en plena marcha. Si tu parcela no hiela, puedes podar antes, en pleno reposo.

Qué cortar.

  • Las ramas secas, rotas o enfermas.
  • Los chupones, tanto los que salen en la base del tronco como los del centro de las ramas gruesas.
  • Lo justo para que la copa quede aireada y aproveche bien la luz, que es uno de los objetivos de la poda según el Ministerio.

Cuánto. Poco. Según el Ministerio, un olivo adulto bien formado apenas necesita poda durante años, y lo que se haga debe limitarse a aclarar ramas y chupones, no a rapar. Las podas severas que dejan el árbol muy abierto, sobre pocas ramas principales, provocan quemaduras del sol en la corteza.

Cómo. Haz cortes limpios y un poco inclinados, para que el agua de lluvia no se quede encima y pudra la madera. Si el árbol tiene verrugas en las ramas (la tuberculosis del olivo), desinfecta las herramientas cada vez que cortes una zona enferma, porque la enfermedad se transmite con ellas.

En verano, un repaso. A finales de agosto puedes quitar los chupones que hayan salido en el pie del olivo, sin tocar el resto.

Más cuidados en la ficha del olivo.

Naranjo y limonero: tras la cosecha

Cuándo. El naranjo se poda después de la recolección, normalmente de marzo a mayo, y sin empezar hasta que se hayan ido los fríos. Las variedades tardías se podan más tarde, en junio o incluso después. La Universidad de California resume que la poda de los cítricos se hace mejor en primavera y verano.

Con el limonero hay que matizar. La hoja divulgadora del Ministerio sobre el limonero Fino sitúa la poda a la salida del invierno, en febrero o marzo, antes de la floración. Pero los limoneros son mucho más sensibles a las heladas que los naranjos y los mandarinos, según la Universidad de California, y en Xàtiva ha helado en febrero y en marzo. Así que, si tu parcela hiela, aplica la regla del frío también aquí: espera a que haya pasado el riesgo de heladas, aunque eso retrase un poco la poda. En el calendario de marzo tienes el resto de tareas del mes.

Qué cortar. Muchas veces basta con esto:

  • Las ramas secas.
  • Los chupones que salen por debajo del injerto. Son del patrón, no de tu variedad, y no te van a dar la fruta que esperas.
  • Las ramas que se cruzan de un lado a otro de la copa.

Abrir un poco el interior deja pasar la luz y el aire. Un árbol cerrado y lleno de madera seca es un buen refugio para las cochinillas, y además da menos fruta por dentro.

Cuánto. Poco, en general. Del limonero Fino, la hoja del Ministerio dice que se desequilibra con facilidad si se poda fuerte, y que es mejor una poda ligera cada año que una fuerte cada dos o tres. En cambio, al mandarino de mucho crecimiento suele cortársele más leña, según el manual de Luis Simarro.

Árboles jóvenes. Los dos o tres primeros años, poda muy poco: el árbol necesita casi toda su copa para fabricar el alimento con el que crecen las raíces y las ramas. Limítate a quitar los chupones del patrón.

Más detalles en las fichas del naranjo y del limonero.

Cuándo no podar

  • Olivos en pleno invierno, si tu parcela es de las que hiela. Espera a que pase el riesgo de heladas.
  • Cítricos a partir de finales de verano. Pasado agosto, la poda provoca brotes nuevos que se dañan con el frío del invierno.
  • Una poda tan fuerte que deje las ramas gruesas al sol. Si quitas mucha copa, las ramas gruesas quedan expuestas y se pueden quemar. En los cítricos, si ya está hecho, protégelas pintándolas con pintura plástica de interior diluida a partes iguales con agua, o con cal.

Los errores más habituales

  1. Podar a fondo cada año por costumbre. Ni el olivo ni los cítricos lo necesitan: muchas veces basta con quitar lo seco y los chupones, y en los cítricos, las ramas que se cruzan.
  2. Dejar crecer los chupones. En el olivo desvían la savia que debería llegar a la copa, y en los cítricos los del patrón no dan la fruta de tu variedad.
  3. Podar los cítricos en otoño. Los brotes que salen después llegan tiernos al invierno y el frío los daña.

Si prefieres que nos encarguemos nosotros, en Hedra hacemos poda de árboles y frutales. Y si vas a plantar un olivo o un cítrico nuevo, pásate por el vivero y te orientamos.

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Fuentes

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