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Blog del vivero

Plantas que aguantan el calor y la sequía

Lámina botánica antigua de una rama de romero en flor, con hojas finas verde oscuro, flores blanquecinas y detalles de la flor a los lados
Ilustración: Köhler's Medizinal-Pflanzen (1887), editado por Gustav Pabst, Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Nuestros veranos son largos, calurosos y secos. Por eso, muchas de las plantas que mejor funcionan aquí son mediterráneas, y algunas crecen solas en el monte. Aquí tienes una selección, con lo que cada una pide de verdad, y los errores que hacen que una planta dura acabe sufriendo.

Primero, una advertencia: resistir no es nacer resistente

Una planta “de poco riego” solo aguanta la sequía cuando ya ha arraigado. Los primeros meses, y a veces el primer y el segundo verano, necesita riego como cualquier otra. Después, en tierra, muchas de estas plantas viven casi solo con la lluvia. Si la dejas sin agua el primer julio, puede morir, y no es culpa de la planta.

Las que mejor funcionan aquí

Arbustos y aromáticas

  • Romero. Pleno sol y suelo ligero que drene bien; aguanta incluso los suelos pobres. Una vez establecido, en tierra no suele necesitar riego. Lo que no soporta son las raíces mojadas, sobre todo en invierno.
  • Lavanda. Prefiere los suelos pobres o poco fértiles y secos, y aguanta los calizos. Una vez establecida, en tierra casi nunca hay que regarla, y no suele necesitar abono.
  • Lentisco. Autóctono, de hoja perenne y olor resinoso. Sirve como seto, pide poca agua y pocas veces necesita poda. Lo que aguanta mal es el encharcamiento.
  • Adelfa. Florece de abril a octubre y resiste la sequía, el calor y el viento. Ojo: todas sus partes son tóxicas, así que piénsalo si hay niños pequeños o animales.

Vivaces con flor

  • Gaura. Flores finas como mariposas desde principios de verano hasta las heladas. Crece de una raíz gruesa y profunda (pivotante) que, según la Universidad Estatal de Carolina del Norte, la ayuda a resistir la sequía y el calor.
  • Gazania. Flores grandes que se abren con el sol. Lo que la mata es el exceso de riego. En la zona de Valencia se han citado gazanias escapadas de los jardines, así que no tires sus restos fuera de tu parcela.

Árboles y palmeras

  • Olivo. Como cualquier árbol, tarda unos dos años en establecerse, y en ese tiempo necesita riego en verano. Después, en tierra, pide muy poca agua.
  • Palmito. La única palmera autóctona de la España peninsular, según el Inventario Español del Patrimonio Natural y la Biodiversidad. Crece despacio, resiste la sequía, tolera los suelos calizos y es muy longevo, según la guía de especies de la Diputación de Cádiz.

Una que no: el agave americano

La pita o agave americano (Agave americana) se ve en muchos márgenes, pero está en el Catálogo español de especies exóticas invasoras (Real Decreto 630/2013). Estar en el catálogo supone la prohibición general de tenerlo, transportarlo, venderlo o intercambiarlo, y también sus hijuelos o trozos que puedan arraigar. No se puede plantar.

La norma solo hace una excepción con las plantas que ya estaban en un jardín antes de que entrara en vigor, en 2013: su dueño puede seguir manteniéndolas dentro del jardín, siempre que no se extiendan fuera de él, pero no puede venderlas, reproducirlas ni regalarlas. Te lo contamos en la ficha del agave.

De todo el género, el Agave americana es la única especie de agave que aparece en el catálogo. Las demás especies de agave no están catalogadas, y los agaves que usamos en el xerojardín que te enseñamos más abajo no son de esa especie.

Cómo reconocer una planta de secano

Muchas plantas que aguantan la sequía tienen las hojas grises o plateadas, que reflejan el sol. Otras tienen una capa de pelillos finos que retiene la humedad alrededor de la hoja. No es una regla fija, pero es una buena pista en el vivero.

Cómo ayudarlas a arraigar

  1. Planta pequeño. Una planta joven se acostumbra poco a poco a su sitio.
  2. Mejora el suelo, pero no abones de más. La materia orgánica hace más suelta una tierra arcillosa y ayuda a que una arenosa retenga agua. Las plantas autóctonas, una vez establecidas, no suelen necesitar abono.
  3. Elige bien la época. El otoño es buen momento para plantar en la comarca, como explicamos en los calendarios de octubre y noviembre. Las que llevan mal las heladas, como la gazania, mejor en primavera, para que arraiguen antes del invierno.
  4. Riega a fondo y espaciado. Mejor un riego abundante de vez en cuando que poca agua cada día: así las raíces bajan y la planta se hace más resistente. Riega a primera hora de la mañana y sin mojar las hojas.
  5. Acolcha. Una capa de corteza o grava de al menos 5 cm ayuda a que el suelo guarde la humedad. Que no toque el cuello de la planta: déjala separada unos centímetros.

Agrúpalas por lo que beben

Un error frecuente en un jardín de poco riego es mezclar en el mismo sector de riego una lavanda y un césped, o un romero y unas hortensias. Una de las dos sale perdiendo. Agrupa las plantas según el agua que necesitan y riega cada grupo por separado. Así cada zona recibe lo justo y gastas menos agua.

Un buen ejemplo es el xerojardín que hicimos desde cero: grava, malla antihierbas, plantas de poco consumo y un riego por sectores. Si quieres algo parecido en tu casa, te ayudamos con el diseño y el riego. Y si prefieres empezar tú, pásate por el vivero y te aconsejamos qué plantas encajan en tu parcela.

Las plantas de este artículo

Fuentes

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