Saltar al contenido
Hedra
Escríbenos por WhatsApp
Blog del vivero

Piscinas naturales: qué son y cómo funcionan

Piscina natural con cascada de piedra, plantas acuáticas en la orilla, borde de rocas y la sierra al fondo
Fotografía: Hedra Garden, Todos los derechos reservados, vía Wikimedia Commons.

Una piscina natural se parece más a un estanque de montaña que a una piscina de toda la vida. Sirve para bañarse, pero el agua no se trata con cloro ni con otros productos químicos: se depura con plantas, grava y los microorganismos que viven en ellas, y con el mantenimiento que le des. La mayoría de los tipos usan una bomba, aunque también los hay sin bomba, que necesitan más superficie. Te contamos cómo funciona y qué hay que saber antes de hacer una.

Dos zonas: una para bañarse y otra para limpiar el agua

Casi todas las piscinas naturales tienen dos partes:

  • La zona de baño, la que usas para nadar. Suele ser profunda: algunos expertos recomiendan 2 metros, aunque 1,5 metros puede valer si la depuración funciona bien.
  • La zona de regeneración, más baja, de unos 50 a 150 cm de profundidad, rellena de grava y plantada con especies acuáticas. Aquí es donde se depura el agua.

Las dos suelen estar separadas por un muro sumergido por encima del cual pasa el agua. El tamaño de la zona de regeneración depende del tipo de piscina: en las que se limpian solo con plantas, la parte plantada ocupa al menos la mitad de la superficie; las que se apoyan en filtros biológicos pueden ser bastante más pequeñas.

Cómo se limpia el agua sin cloro

La depuración no la hace una sola cosa, sino varias a la vez:

  1. Filtrado físico. La grava retiene partículas y la suciedad se va depositando en el fondo.
  2. Microorganismos. En las raíces de las plantas y en la superficie de cada piedra vive una película de bacterias y otros microorganismos que descomponen la materia orgánica y retiran nutrientes del agua.
  3. Plantas. Absorben nutrientes del agua, aportan oxígeno y dan cobijo a esos microorganismos.
  4. Movimiento del agua. En los tipos con bomba, esta hace pasar el agua por la zona de regeneración y la devuelve a la de baño.

En una piscina natural no se usa cloro, ozono, compuestos de cobre ni lámparas ultravioleta. Según los criterios de Kircher, estos tratamientos reducen la actividad biológica que la piscina natural quiere favorecer. Algunos tipos se apoyan, además, en filtros biológicos de grava.

Qué plantas lleva

En la zona de regeneración se combinan plantas sumergidas, plantas de hoja flotante y plantas de orilla. Sus raíces, además, mantienen la grava suelta para que el agua circule por ella.

Un aviso importante: algunas plantas acuáticas muy vistosas son invasoras y están prohibidas en España. El jacinto de agua o camalote, la lechuga de agua, la azolla y las ludwigias (salvo Ludwigia palustris) están en el Catálogo español de especies exóticas invasoras, y eso supone que no se pueden tener, transportar ni vender. Si te las ofrecen, no las pongas.

Tampoco se recomienda echar peces: aumentan el fósforo del agua y con él, las algas. Las ranas, sapos y tritones llegarán solos.

El mantenimiento

Una piscina natural no necesita productos, pero sí cuidados:

  • Recortar las plantas cada otoño y sacar lo cortado. Así se retiran del agua los nutrientes que han ido acumulando.
  • Aspirar el lodo del fondo al menos una vez al año.
  • Limpiar los filtros de la bomba y del skimmer, que recogen hojas, polen y suciedad.
  • Retirar las algas filamentosas si aparecen.
  • Cuidado con las hojas de los árboles. Al pudrirse en el agua aportan fósforo. En otoño se puede tender una red sobre el agua.

Es normal que, al bañarte, se levante algo de lodo y el agua se enturbie un rato.

No es lo mismo que una piscina con cloro

Que el agua se vea limpia no quiere decir que esté libre de microbios. Un estudio de la Universidad de Barcelona analizó cuatro piscinas naturalizadas de urbanizaciones de Cataluña y en tres de ellas se superaban los límites recomendados de E. coli y enterococos fecales, probablemente por la fauna salvaje, sobre todo los pájaros. Los autores concluyen que la depuración natural puede ser insuficiente para reducir la carga de microbios y que hay que seguir investigando.

Por eso, una piscina natural es una opción para uso privado. La norma de piscinas (Real Decreto 742/2013) llama así a las que son solo para la familia y los invitados del propietario o de quien vive en la casa, e incluye también el alquiler de casas para uso familiar. En cambio, en las de uso público (por ejemplo, las de hoteles, alojamientos turísticos o campings) y en las de comunidades de propietarios y casas rurales, la norma exige que el agua que recircula esté, como mínimo, filtrada y desinfectada antes de volver al vaso. Ojo: lo que esa norma llama «piscina natural» es otra cosa, las que se llenan con agua de mar o de río y se renuevan con las mareas o con la corriente. Si vas a alquilar la casa o la piscina la va a usar más gente, consulta antes la normativa sanitaria.

¿Y en nuestro clima?

Los veranos de La Costera son muy calurosos: la estación de AEMET en Xàtiva llegó a 46 °C en julio de 2003. Wolfram Kircher, experto en piscinas naturales y docente en la Universidad de Anhalt (Alemania), reconoce que un clima árido es exigente para las plantas y para todo el ecosistema de la piscina. Por eso el diseño tiene que pensar en el calor desde el principio. Kircher aconseja ser muy estricto para que entre al agua el menor fósforo posible, porque es lo que alimenta a las algas, y para zonas cálidas todo el año recomienda construirlas con dos vasos, uno para el baño y otro para la regeneración.

Una piscina natural de Hedra

En este jardín de montaña diseñamos la lámina de agua y la zona de regeneración, hicimos la instalación hidráulica con bombeo, recirculación y cascada, un borde de piedra natural y una playa de grava para entrar al agua, y plantamos especies acuáticas y de ribera alrededor. La bomba hace circular el agua de forma continua por la zona de regeneración.

Si te gustaría tener una, mira lo que hacemos en ingeniería de jardines. Vamos a ver tu espacio y te preparamos el presupuesto, las dos cosas gratis.

Fuentes

¿Te ha quedado alguna duda?

Escríbenos o llámanos y te ayudamos con tu planta.