
El goteo lleva el agua justo a la raíz de arbustos, árboles, parterres y macetas. Pero un goteo mal planteado puede dejar plantas con sed o, al revés, encharcarlas. Estos son errores habituales en los jardines de casa y cómo evitarlos.
1. Montarlo sin filtro ni regulador de presión
Los goteros tienen orificios muy pequeños y cualquier arenilla los atasca. Por eso, en cabeza de la instalación tiene que haber un filtro, y después del filtro, un regulador de presión. Los goteros funcionan a una presión concreta, en torno a 1,4 a 2 bar según el fabricante, y el regulador es lo que la mantiene.
El orden habitual es: antirretorno, válvula, filtro y regulador. Y compra todos los goteros del mismo fabricante: los colores que indican el caudal no son iguales en todas las marcas.
2. Mezclar césped y goteo en el mismo sector
El césped se riega con aspersores o difusores; los arbustos y árboles, con goteo. El goteo echa el agua mucho más despacio que un aspersor, así que no deben ir en el mismo sector. La Universidad Estatal de Colorado aconseja poner incluso los microaspersores en un sector aparte de los goteros, porque gastan mucha más agua. Lo correcto es separar el jardín por sectores, cada uno con su válvula y su programa, como hicimos en el xerojardín con cabezal de riego.
3. Goteros pegados al tronco que nunca se mueven
Al plantar, los goteros van sobre el cepellón. Para un árbol pequeño suelen bastar dos goteros de unos 4 litros por hora a unos 30 cm del tronco. El problema llega después: el árbol crece y los goteros se quedan donde estaban.
Las raíces que absorben el agua se van extendiendo hacia el borde de la copa a medida que esta se abre. Según la Universidad Estatal de Utah, es muy común que árboles y arbustos se mueran 3 o 4 años después de plantarlos porque nadie aumentó el número de goteros. La solución no es poner más goteros junto al tronco, sino añadirlos hacia fuera, bajo el borde de la copa.
4. Regar de más
Que el goteo gaste poco no significa que no se pueda pasar. Regar en exceso es un error habitual también con goteo, y una tierra siempre empapada favorece enfermedades y pudrición de raíces. Deja que la tierra se seque un poco entre riegos.
- No lo dejes toda la noche pensando que, como sale poco a poco, no pasa nada.
- Comprueba la humedad a la altura de las raíces al día siguiente de regar: escarba un poco y mira cómo está la tierra donde están las raíces, no solo por encima.
- Ajusta el programa a la estación. En pleno verano hace falta bastante más agua que en primavera u otoño. En el calendario del jardín te contamos cada mes cómo ajustar el riego en nuestra zona.
5. Poner los goteros sin tener en cuenta la tierra
La distancia entre goteros depende del tipo de suelo. Como referencia, se colocan a unos 30 cm en arena, 45 cm en tierra franca y 60 cm en arcilla.
6. Olvidarse del mantenimiento
Un goteo no es instalar y olvidar. Lo básico:
- Limpia el filtro. En temporada de riego conviene revisarlo cada mes, y más a menudo si el agua es de pozo o trae sedimentos.
- Purga las tuberías antes del primer riego de la temporada y siempre después de una reparación: quita los tapones del final de línea y deja correr el agua hasta que salga limpia.
- Revisa los goteros. Si alguno no gotea, ponlo en remojo y límpialo.
- Revisa las líneas. Un tubo de goteo se corta con facilidad al hacer otros trabajos en el jardín, así que comprueba de vez en cuando que la instalación sigue entera y sin atascos.
Si puedes, entierra o cubre la tubería con acolchado o grava. Se ve menos y no tropiezas con ella.
7. Olvidarse de la cal
En nuestra zona el agua es dura, con mucha cal, y la cal tapona los goteros. Como ejemplo, en el análisis oficial del 11 de marzo de 2026 de una de las redes de agua de Xàtiva, la de Bixquert, la dureza total fue de 352 mg/l de carbonato cálcico, según el SINAC del Ministerio de Sanidad. La cal va disuelta en el agua y se deposita dentro de la instalación cuando el agua se evapora o cuando cambian su temperatura o su pH, así que con limpiar el filtro no basta. Una costra blanca en la tierra alrededor de los goteros puede ser señal de que se están tapando por la cal.
- Revisa los goteros con frecuencia en temporada de riego y limpia los que se hayan tapado. La Universidad Estatal de Utah avisa de que, con agua rica en cal, con el tiempo puede hacer falta cambiar goteros y tubería.
- Purga las líneas a menudo, empezando por la tubería principal y terminando por los finales de línea, y deja correr el agua hasta que salga limpia durante al menos dos minutos.
- Cuidado con los ácidos. En las instalaciones grandes se usan ácidos para disolver la cal, pero bajan tanto el pH del agua que pueden dañar las raíces. Si usas algún producto antical, sigue siempre las instrucciones del fabricante del producto y de tus goteros.
Un goteo bien pensado se nota
En esta parcela pusimos goteo en todos los bancales, y en el jardín mediterráneo, riego por sectores para el césped y los macizos. Si quieres instalar un riego nuevo o revisar el que tienes, mira lo que hacemos en ingeniería de jardines y riego: la visita y el presupuesto son gratis.
Fuentes
- Colorado State University Extension: riego por goteo en el jardín de casa
- Utah State University Extension: guía para instalar tú mismo el riego por goteo
- Virginia Tech, Virginia Cooperative Extension: filtrado, tratamiento y mantenimiento del riego localizado
- Ministerio de Sanidad, SINAC: análisis del agua de consumo de la red de Xàtiva 3, Bixquert