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Blog del vivero

Ciclamen: cómo conseguir que florezca todo el invierno

Lámina botánica de 1897 de un ciclamen, con flores rojas y rosadas, hojas verdes en forma de corazón y el tubérculo con sus raíces
Ilustración: Edward Step, William Watson, D. Bois y B. Herincq, Favourite Flowers of Garden and Greenhouse (1897), Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El ciclamen es una de las pocas plantas que florecen en pleno invierno. Bien cuidado, puede estar en flor hasta tres meses. Pero muchas veces dura bastante menos: los capullos no llegan a abrir, las hojas amarillean y la planta se viene abajo en unas semanas. Casi siempre es por lo mismo: demasiado calor o un riego mal dado. Los cuidados básicos los tienes en la ficha del ciclamen. Aquí te contamos cómo alargar la floración.

El fresco, su mejor aliado

Es una planta de los meses frescos. Lo que más le gusta es una temperatura de día de unos 15 a 18 °C, y de noche alrededor de 10 °C. Con fresco, cada flor dura más y la temporada de floración se alarga.

El calor hace lo contrario. A partir de unos 21 °C los capullos dejan de desarrollarse. Por eso, en una casa con la calefacción alta, el ciclamen se agota pronto.

  • Ponlo en la habitación más fresca de la casa, no en el salón junto a la estufa.
  • Lejos de las salidas de aire caliente de la calefacción. Hacen que la tierra se seque demasiado deprisa.
  • Que de noche haga más fresco que de día. Así es como mejor está.

Mucha luz, pero sin sol directo

Necesita luz abundante e indirecta. Una ventana orientada al este suele ser buen sitio. Si le falta luz, da plantas débiles, flores más pequeñas y pálidas y tallos de hoja muy largos, como si se estirara buscando claridad.

¿Y fuera, en el balcón?

Es una planta que no aguanta las heladas. En el balcón o en la entrada de casa puede estar bonita en los días suaves, porque allí tiene justo el fresco que le gusta, pero en La Costera hay noches de invierno que bajan de cero: la estación de AEMET en Xàtiva ha llegado a marcar -3,3 °C en diciembre y -5,8 °C en enero. Si se anuncia helada, métela en casa o en un sitio resguardado esa noche.

El riego, por abajo y sin pasarse

Aquí está el error más habitual. El tubérculo, esa especie de bulbo aplastado del que salen hojas y flores, se pudre si se moja o si la tierra está siempre encharcada.

  1. Riega cuando la superficie de la tierra esté seca al tacto.
  2. Pon el agua en el plato y deja que la maceta beba unos 15 minutos. Después tira la que sobre. También puedes regar por el borde de la maceta, nunca por el centro de la planta.
  3. Deja que la tierra se seque casi del todo antes del siguiente riego.

Las hojas te avisan: si la planta se nota blanda, lo más probable es que tenga sed.

Quita las flores pasadas, y bien quitadas

Cuando una flor se marchita, sujeta su tallo, gíralo y tira con un golpe seco para que salga entero desde la base, sin dejar ningún trozo. Quitar las flores pasadas ayuda a que siga sacando flores nuevas.

Humedad y abono

Mientras florece le gusta el ambiente húmedo. Un truco sencillo es poner debajo de la maceta un plato con grava mojada.

Con el abono, poco. Un abono para plantas de flor, bajo en nitrógeno, cada dos semanas mientras está creciendo y floreciendo. Si te pasas, saca mucha hoja blanda que enferma con más facilidad.

Hojas amarillas: qué te está diciendo

Si en pleno invierno amarillean las hojas o se secan los capullos, revisa estas causas:

  • Riego: tierra demasiado húmeda o demasiado seca.
  • Calor y ambiente seco, por ejemplo junto a la calefacción.
  • Falta de luz.

En cambio, si amarillea al final de la primavera, cuando ya ha dejado de florecer, es normal: la planta entra en reposo.

Cuando termina la floración

Después de florecer, el ciclamen descansa dos o tres meses. En ese tiempo reduce el riego y el abono. Cuando salgan hojas nuevas, vuelve a darle luz y riego. Que vuelva a florecer en casa es posible, pero no es fácil, y por eso mucha gente lo trata como una planta de temporada.

Si tienes perros o gatos

Es tóxico para perros y gatos si lo mordisquean, sobre todo el tubérculo. Ponlo donde no lleguen.

Si te apetece llenar de color también el exterior, en el calendario de noviembre tienes otras plantas de flor de invierno, como los pensamientos y las prímulas, que aguantan mejor el frío.

¿Tienes dudas con el tuyo? Pásate por el vivero y te contamos cómo cuidarlo.

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Fuentes

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